No se venda

By on August 14, 2015

Hoy, cuando todo y todos parecen tener precio, sorprende saber de alguien que antepone sus principios, sus ideales y sus convicciones, a la ganancia material y aun a sEdit Edit date and timeu misma vida.
¿Por qué lo hace? ¿Qué fuerza le impulsa? ¿Qué implica su entrega? ¿Qué reporta?
“El hombre cree que domina la tierra porque la pisa con sus plantas, sin embargo, es la tierra que no pisa la que lo hace llegar lejos” -Laotsé, estimado lector, reflexionemos en torno a lo que no se vende y en el caso de la máxima, la distancia entre los dos pasos. Como comunidad debemos entender que existe también lo que no se compra. Lo que no se entiende. Lo no negociable.
Sí. Y es justamente esta distancia de los dos pasos, ese cuenco invendible, lo que mide nuestra verdadera dimensión y pesa nuestro verdadero valor. Es así como debieramos ser vistos los ‘Hispanic business’ en London. Como hombres y mujeres que ni el soborno ni el temor a los negocios debieran poner precio a nuestra conciencia; sencillamente, porque no esta en venta.
Asombra mucho y anima aún más, descubrir el origen humilde de innumerables hombres que hoy celebramos como luminarias de la sociedad, hombres que, sin otro estímulo que su deseo de triunfar, legaron su nombre ilustre a sus semejantes y a la posteridad, y se convirtieron en ejemplo vivo e imperecedero.
¿Qué entendieron ellos que debiéramos saber nosotros? ¿Cuál es el factor más importante del triunfo y de la superación personal? Si la pobreza y la cuna humilde no constituyen desventajas insuperables, ni impiden el triunfo, ¿cuáles son los verdaderos “matasueños” y “matatriunfos”?
Como latino-americanos tenemos un reto mayúsculo de probarnos, a nosotros mismos y a nuestra ciudad de London. Los invito a dar los mejor de si mismos, no nos vendamos al mejor postor. Seamos (no solo lo digamos) profesionales, pero sobre todo, personas de valor y con valor.

¿Y usted qué opina?

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