¿Frágiles como las Cuerdas de Arena?

By on January 7, 2013

Reflexiones

¿Frágiles como las Cuerdas de Arena?

London, ON.- Hemos hecho resoluciones similares antes, pero al recordarlas sentimos que ninguna de ellas duró más de unas pocas semanas.  Nuestras promesas rotas debilitan la confianza que sentimos en nuestra propia sinceridad y llegamos a dudar de que Dios pueda volver a respetarnos. ¿Para qué probar de nuevo?  De este modo, millones de personas sinceras (tal vez usted mismo) se sienten inundadas por sentimientos de fracaso y condenación propia.

¡Cuán innecesario es esto! ¡Quizás le resulte sorprendente descubrir que Dios nunca nos ha pedido que le hagamos promesas!  Lo que siempre ha demandado de nosotros es elegir.  Dios sabe muy bien que, por nuestra debilidad humana, no podemos cumplir las promesas que le hagamos.  Y si las hacemos para sólo quebrantarlas, terminaremos sintiendo que para nosotros no hay esperanza.  Así, nuestros malos hábitos nos habrán atrapado para siempre.

Permíteme, amigo y amiga, compartir contigo el consejo más sabio que yo haya encontrado acerca de cómo se puede vencer el pecado:

Muchos dicen: ´¿Cómo me entregaré a Dios?´ Deseáis hacer su voluntad, mas sois moralmente débiles, esclavos de la duda y dominados por los hábitos de vuestra vida de pecado.  Vuestras promesas y resoluciones son frágiles como telarañas*.  No podéis gobernar vuestros pensamientos, impulsos y afectos.  El conocimiento de vuestras promesas no cumplidas y de vuestros votos quebrantados debilita la confianza que tuvisteis en vuestra propia sinceridad, y os induce a sentir que Dios no puede aceptaros; mas no necesitáis desesperar.  Lo que debéis entender es la verdadera fuerza de la voluntad.  Ésta es el poder gobernante en la naturaleza del hombre, la facultad de decidir o escoger.  Todo depende de la correcta acción de la voluntad.  Dios dio a los hombres el poder de elegir; a ellos les toca ejercerlo.  No podéis cambiar vuestro corazón, ni dar por vosotros mismos vuestros afectos a Dios.  Podéis darle vuestra voluntad, para que Él obre en vosotros tanto el querer como el hacer, según su voluntad.  De ese modo vuestra naturaleza entera estará bajo el dominio del Espíritu de Cristo” (El camino a Cristo, págs. 47, 48)

*La obra aquí citada fue escrita originalmente en inglés, y la autora dice que las promesas de los hombres son “as ropes of sand”, es decir, “como cuerdas de arena”.   De ahí, nuestro título.

Por Frank González

 

You must be logged in to post a comment Login